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No flash

Djaul

Djaul es el protector de desiembro. Solo sueña con una cosa: sumir el Mundo de los Doce en un invierno eterno. ¿Cómo? Sometiendo al mes que tiene a su cargo, ¡por supuesto! Por eso, cada año, intenta quitarle unos días a javián. Pero Jiva, la protectora de este mes, ¡no está dispuesta a aceptar la custodia compartida!

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Desiembro
Centoror

Los aventureros nacidos bajo el signo Centauroro son unos «imposadores» natos. En otras palabras, tienen la manía de apropiarse de los bienes de los demás. Su lema: «Todo lo que es tuyo es mío también, sobre todo si tiene valor». Si además tienen la desgracia de ser discípulos de Anutrof, este carácter suyo hará de ellos ¡unos agarrados de la peor especie!

Ezimuos
Ezimuos es la santa de la docilidad. Le aterran las personas que no hacen lo que se les pide. Por eso, influencia a los espíritus débiles, como quien no quiere la cosa, y los obliga a obedecer sin que se den cuenta. Muchos criados serviles y ninguna queja... ¿Se puede pedir más?

Efecto santo

Hoy, ¡hasta las criaturas más feroces serán de lo más dóciles! Podrás jugar con un milubo como si se tratase de un dócil jalató, ¡incluso aunque tenga la rabia! Con un poco de suerte, hasta te masajeará los dedos gordos del pie. Solo hay que probar...

Bonus y misiones DOFUS

Bonus: Mayores retos
Los bonus que se consiguen al superar un reto aumentan en un 200% en la Mazmorra de los Jalatós.

Misión: Ofrenda para Ezimuos

Recolectar 2 Cuero de jalató negro y llevárselo a Ontoral Zo

Misión de ofrenda WAKFU

Ezimuos


Bonus y misiones DOFUS Touch

Bonus: Mayores retos
Los bonus que se consiguen al superar un reto aumentan en un 200% en la Mazmorra de los Jalatós.

Misión: Ofrenda para Ezimuos

Recolectar 9 Cuerno de jalató y llevárselo a Ontoral Zo

El Chismanax

Kama Sutar Junior es un joven perforatroz: ¡la mascota preferida de los anutrofs! Siempre está limpiando y recogiendo los kamas que se caen bajo el sofá, ¡sin rechistar! También es verdad que, como premio, suele tener lo único con lo que Ruel no es tacaño: ¡interminables caricias!